D’encuentros

Encontrarte con tus aceras sin maquillar

de acabados prácticos y grises

que rutilan en las sombras

sembradas de puertas variopintas

de variopintas miradas

y esas manos abiertas que piden

te desean un buen día

y no te reprochan nada

Me encuentro de nuevo en esta ciudad

tu ciudad por adopción

como lo es de otros tantos

y ahora también la mia

me encuentro de nuevo

pero esta vez la estancia

no tiene caducidad

es sin retorno a la vista

Y te agradezco el encuentro

de este fluir duro y fresco

por tus calles como venas repletas

atípicas corrientes de un ir y venir

de misceláneas de aromas, de razas

de sonidos férreos de vías ajetreadas

y sirenas de a trío

indiscretas, que molestan

pero que al tiro se achantan

Y con tus vueltas de esquina

de un comienzo en  otro siglo

arterias oxigenadas, que impactan

como de otra dimensión

verdes, frescas, impolutas.

Muy de repente, extrañas

Y encuentro que una gran urbe

forzada de actividad

tolera muy bien la calma

y que le da más que mucho

al tema de contrastar

igual que le da su clima

talmente de armas tomar

que aquello de la alternancia

ponerte al gusto la facilidad de optar

el variado ritmo por cuatro costados

es lo suyo

y lo que causa disgusto

por ende

más fácil de desechar.

Y entre tanto y tanto más

este nuevo día a día

para hacer lo que hay en gana

situación para el instinto

novedosa, necesaria

y la cuestión de ubicarse

más pronto que tarde

se te convierte en vital

Nos Duele Valparaíso

 Desde un concluso verano

hasta esta primavera

tardía de verde y fría

nos llega un lamento en flama

porque unos cerros se abrasan

 

En el camino “la Pólvora”

y la “Cuesta Colorada”

un viento con demasiada prisa

revolotea unas llamas

que aciagas de realismo

materializan sus nombres

y voraces los demandan

 

Y le lloran la bahía

y las calles empinadas

ebrias de brea y salitre

los azules y amarillos

los rojos y anaranjados

y los verdes de Neruda

que son de ceniza y lágrimas

 

Nos duelen los doce barrios

quince “valpos” que se han ido

miles de hogares pictóricos

muy de peña, comunales

de una tierra agónica y escaldada

nos duelen…

nos duele Valparaíso

 

Y un sempiterno Gabriel

que ha dicho adiós a la vida

Adiós casi el mismo día

que una exhausta bocanada

perseverante y bizarra

de unos aljibes certeros

con manos a granel y sabios

extinguen la lenta agonía

ungiéndote con su savia

Como el sentir de “Gitano”

pues como el hambre te amarras”

 

“Verde, que te quiero verde”

muy verde de valle “chango”

así mismo te querría

Neftalí de Basoalto

allá desde una casa-barco

de nombre “La Sebastiana”

verde para sus ventanas

que por ti parten su vidrios

como otros se parten la espalda…

 

A todos se nos antoja por ti partirse una lanza

 

 

 

 

 

 

¡No hay derecho!

Todo gira y gira a merced

de un jerárquico legado

sobrado de falta de escrúpulos

 al punto con sus finanzas 

y en   orden perfecto  su agenda

de tal poder sin principios

Que manca

Mismos dados que  tiempo ha

marcan la misma jugada

del lado de la injerencia

nada ni nadie interesa nada

sin el dinero por cara

Perpetua supremacía

se ausenta olíticamente correctos, rectos, henchidos y muy derechos 

 

 

de manducarse los  nuestros 

                                               voraces como alimañas

Al postre nos queda

un mucho de mano izquierda

hasta los dientes armada 

con verdades como puños

y raciocinio en la manga

Tanta fingida verdad

Esa verdad que va a misa

 

con la roma iglesia y su alta alcurnia

El banquero de fachenda

 

 

                                                            y el rancio papel couché…

    que  nunca será la nuestra.

 


 

Empatía

Quién no quiere abrazos de esos

que te menean la entraña

 que sitúan la sonrisa 

aún así no existiera  boca

 

 aquellos tal que brazos de mar

carentes de extremidades

que  adentrándose en nuestras  costas

 logran ceñirse a la  psique

 como en abrazo de oso

dándole la razón

al sentido de la vida

Motores a reacción 

 sincronías

con el mundo en general

que nos brindan sus abrazos

de sapiencia 

y de empatía

bregando a brazo partido

en pos de la consciencia  

sin cejar en el empeño

día tras  día.

 

De Cabo A Rabo

De cabo a rabo, desde el témpano al ardor

Desde donde pronunciarse

desde un padre,

desde un hijo,

 de un amante,  de un amado,

 de un amigable amigo…

Vida misma, misma ida

 Un hoy , de su ayer pariente

 las manos de cualquier niño

que, hoy por hoy , ya son futuro

en la herencia de un saber

de unas raices que han ido

repoblándose un futuro

 

 

 

 

 


 

 

 

 

Bla, Bla, Bla.-

Esos del poder prestado

incordiantes detractoresverborreaBLAblaBLA

de la cultura y el arte

desde sillones inmóviles

Cargos a dedos

de dedos harto de largos

de no ser  más que de  foto

mercaderes de interés

entre “Fulano” y  “Mengano”

con su bla, bla, bla….

pero ya no se oye nada.

Ahora hay metros de trenes

lucidos “dermoteatros”

¿Dónde los lúcidos bienes?
Hay bicis ” descarrilás”

y calles para fantasmas

de expositores de todo

que, a su vez , no muestran nada de ná.

Carnales Carnavales.-

Cuando la intimidad de mi ser

suspira por erotismo

como suspira tu ser

por besos que empapen

libando la piel.

Por carnales carnavales de sudor

enalteciendo sentidos

en un concierto

de gemidos…

de fluidos…

Persiguiendo horizontes con avidez

un encuentro siempre hubo

siempre habrá de haber

quiero el rocío de tu cuerpo

dame abanicos de aliento

Tengo sed…

sensualidad-9